La mayor parte de la actividad de los detectives privados se desarrolla gracias a la demanda que abogados, particulares y empresas hacen de nuestros servicios. La relevancia de nuestros informes en los juzgados ha hecho que cada vez se recurra más a la contratación de detectives: custodia de los hijos, modificación de medidas, deslealtad laboral, arrendamientos, solvencias, fraudes… Un amplio abanico de servicios que se suman a otros de índole más privada: infidelidades, investigación de conductas extrañas en el cónyuge (ludopatía, alcoholismo, drogadicción…), compañías y lugares frecuentados por los hijos menores de edad, etc.

La misma calidad con investigadores privados economicos

El hecho de que los detectives seamos cada vez más numerosos y nuestro trabajo sea cada vez más demandado es la razón por la que las tarifas de nuestras investigaciones empiezan a estar al alcance de la mayor parte de personas. Por eso, contratar un detective privado barato no significa renunciar a la calidad en un servicio.

Para valorar la calidad del trabajo de una agencia de investigación, no importa que sean investigadores privados economicos. Más importante que el precio es tener en cuenta la experiencia de ese investigador, los medios materiales y humanos de los que dispone, el trato profesional que dispensa a sus clientes, la rapidez en ofrecer resultados, la calidad de sus informes y su formación académica.

Tarifas habituales de un detective privado

Las tarifas de un detective privado barato oscilan entre 40 y 70 euros por hora, aunque depende de cada ciudad y del tipo de servicio a desarrollar. Es muy habitual, no obstante, que se ofrezcan presupuestos cerrados siempre que sea posible.

Haciendo cuentas

Para hacernos una idea, la investigación con resultado positivo de un trabajador que finge una enfermedad puede ahorrarle a la empresa meses de salario (y disgustos) y el detective le costará menos de lo que tendría que pagarle a ese trabajador en un solo mes.